miércoles, 20 de septiembre de 2017

















Primero la misma y distinta
mañana;
la casa, la luz, la persiana
la ducha, el agua
el frío, el calor:
casi tú.

Después... ¡Y qué después!

Lejos y cerca
del próximo día casi idéntico y distinto;
y el agua y la persiana y la casa
y la luz y el frío y el calor:
y tú.






jueves, 6 de julio de 2017



Me rindo.
Tu cuerpo
se presenta en mi mente
           y violentamente
se extiende agrediendo
cualquier otro pensamiento.

Soy tú.
 
 








jueves, 25 de mayo de 2017

De los dedos me vendrán
esas ganas de sentarte y detenerte.
Con los dedos, como con el barro
descubriremos ese loco lenguaje
que nos hace sombra
en tantas y tantas tardes.

Con los dedos del trabajo de la tierra,
de la vida
de la ofensa
con esos mismos dedos con los que te quiero
y te odio,
con los que te enroscas a mí
formando ángulos.




















domingo, 30 de abril de 2017


 
 
 
 
 
 




 
Y, en calma,
todo penetra suavemente,
la paz de la noche absorbe el último pensamiento
y lo mece en un vaivén de caricias.
 
Los años se llenan de misterioso algodón
y se ensueñan de risas.
La vida es lo único que importa,
la vida es esos momentos.
 
 

 
 

domingo, 19 de febrero de 2017


Yo también lo llamo Amor
aunque venga indeciso y se acurruque
para que le calme,
aunque a veces no esté
cercano a todos mis bostezos
y lo sienta
distante,
imposible,
intangible,
errático,
dubitativo,
febril,
lejano
fuera de mi circunstancia.
 
Lo llamo Amor
porque siempre vuelve
y
me ofrece cuentos,
cuentos
que se leen en la palma de mi mano.

domingo, 29 de enero de 2017

Morir
los dos
y
en un consuelo
desnudar las tormentas de nuestro ser
mientras
los silencios y las palabras resbalan por tu espalda.

jueves, 12 de enero de 2017

TUMBADOS A LA DERIVA

Te podría decir que así transcurren mis días.
Desde todos los ángulos de mis ventanas
no hay secretos, no hay misterio,
no hay palabras mágicas
para completar mis rincones.

Las velas asegurando alocadas promesas,
y, el ritmo del día que se desvanece en el sofá.
Todo aguanta.
Las semillas
esperan su momento,
como todo poema
espera
en montañas de papel,
poder llegar a tu alma.

Esto es lo que recibes, desde el patio de la ciudad:
Pollito, a deshoras, que canta a la vida
y, yo, cuidando mis ratos
para hacerte llegar
todos,
y casi todos
mis momentos felices.