miércoles, 15 de noviembre de 2017


Llegó la madrastra de cenicienta
y me arrancó el vestido con una mano
y sin nada con lo que protegerme,
me lanzó al mundo.
El mundo preguntó por qué estaba desnuda.
Entonces comprendí:
debía quererlo incondicionalmente.




lunes, 23 de octubre de 2017

                                      
Por un momento
          somos solo dos,
parados frente al mundo
con un cuaderno en blanco.

Arrancamos las hojas
          y
desfilan los días
que no desvelan las respuestas;
dibujamos gente
que no desvelará las respuestas.

Como quien espera una ofrenda.
Tú y yo.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

















Primero la misma y distinta
mañana;
la casa, la luz, la persiana
la ducha, el agua
el frío, el calor:
casi tú.

Después... ¡Y qué después!

Lejos y cerca
del próximo día casi idéntico y distinto;
y el agua y la persiana y la casa
y la luz y el frío y el calor:
y tú.






jueves, 6 de julio de 2017



Me rindo.
Tu cuerpo
se presenta en mi mente
           y violentamente
se extiende agrediendo
cualquier otro pensamiento.

Soy tú.
 
 








jueves, 25 de mayo de 2017

De los dedos me vendrán
esas ganas de sentarte y detenerte.
Con los dedos, como con el barro
descubriremos ese loco lenguaje
que nos hace sombra
en tantas y tantas tardes.

Con los dedos del trabajo de la tierra,
de la vida
de la ofensa
con esos mismos dedos con los que te quiero
y te odio,
con los que te enroscas a mí
formando ángulos.




















domingo, 30 de abril de 2017


 
 
 
 
 
 




 
Y, en calma,
todo penetra suavemente,
la paz de la noche absorbe el último pensamiento
y lo mece en un vaivén de caricias.
 
Los años se llenan de misterioso algodón
y se ensueñan de risas.
La vida es lo único que importa,
la vida es esos momentos.
 
 

 
 

domingo, 19 de febrero de 2017


Yo también lo llamo Amor
aunque venga indeciso y se acurruque
para que le calme,
aunque a veces no esté
cercano a todos mis bostezos
y lo sienta
distante,
imposible,
intangible,
errático,
dubitativo,
febril,
lejano
fuera de mi circunstancia.
 
Lo llamo Amor
porque siempre vuelve
y
me ofrece cuentos,
cuentos
que se leen en la palma de mi mano.